¿Qué tienen
en común Sophia., la abuela cascarrabias de “Las chicas
de oro”, con Frasier Crane, el psiquiatra snob del serial
de la televisión americana “Frasier”?.
¿Sabrían
cual es la afición que une a George y Mildred, el popular
matrimonio de “Los Roper”, con la aristocrática
familia Bellamy de “Arriba y abajo”?.
Un elemento misterioso
parece atraer el interés de los detectives Sherlock Holmes
y Lord Peter Wimsey, creados por Arthur Conan Doyle y Dorothy L.
Sawyer respectivamente, y llevados a la pequeña pantalla
en famosas series.
Todos comparten un mismo
gusto por el que se sienten atraído irremisiblemente. Ninguno
de ellos puede sustraerse a la necesidad vital de su consumo. Estamos
hablando de nuestro jerez.
En las televisiones de Inglaterra y Estados Unidos, en muchas de
sus series, ha quedado reflejada la presencia de nuestros caldos,
para deleite de todos los que lo bebían.
En anteriores trabajos
hemos dejado claro como nuestro vino tiene una arraigada tradición
en los hábitos y costumbres de la sociedad inglesa y americana,
que a su vez ha quedado reflejado en sus creaciones literarias más
prestigiosas, nacidas de la imaginación de los autores más
sobresalientes de su literatura.
La industria del cine,
que adaptó a la gran pantalla muchos de esos títulos,
continuó con esta costumbre, y de esta forma fue creciendo
la fama y el prestigio del jerez. A ello no fue ajeno, posteriormente,
la ingente producción de series de televisión que
desde su nacimiento necesitaron las diferentes cadenas. Sirva como
ejemplo las adaptaciones, por parte de la BBC, en 1964 y Granada
TV, en 1984, de las historias creadas por Arthur Conan Doyle y centradas
en la figura del excéntrico Sherlock Holmes. Podemos comprobar
como el Holmes y el Dr. Watson de los largometrajes de “Sin
pistas” de Thom Eberhardt, “Sherlock Holmes y la persecución
de los argelinos” de Roy Williams Neil y “Estudio de
terror” de James Hill se deleitan con sus copas de jerez.
Situación que se repetirá en las interpretaciones
de Peter Cushing y Jeremy Brent para las cadenas antes mencionadas.
Hitchcock lo presenta
Otro gran maestro del
misterio como es Alfred Hitchcock nos amenizará con esas
maravillosas historias que, aunque contadas y dirigidas por otros,
estarán avaladas y presentadas por él. Su oronda figura
será el sello distintivo de identidad y calidad.
La CBS iniciará esta serie de “Alfred Hitchcock presents”
en 1955. En España la visionariamos a partir de 1965.
En el capítulo
titulado “A bottle of wine” (“Una botella de vino”),
de 1957, con guión de Stirling Silliphant, se nos cuenta
una macabra historia donde una botella de jerez juega un papel especial,
será el instrumento de la venganza de un marido airado, que
lo ofrece al amante de su mujer cuando lo invita a un aperitivo
en su casa. La botella sería adquirida en España,
durante el viaje de luna de miel del juez Condon, interpretado por
Herbert Marshall, y su joven y adúltera esposa, Grace.
Pasando al otro lado
del Atlántico, nos encontramos con dos investigadores nacidos
de la imaginación de dos especialistas del género,
el inspector Morse, creación de Colín Dexter, y el
distinguido Lord Peter Ramsey, producto de la escritora Dorothy
L. Sawyer (1893-1957).
Ambos autores tienen en común sus especiales lazos con el
centro universitario de Oxford, lugar conocido por su larga tradición
en el consumo de jerez entre profesores y alumnos.
Dexter vive en esta población
desde 1966, y Sawyer vio la luz en ese lugar.
La prestigiosa cadena de TV británica, la BBC, adaptó
a la pequeña pantalla las historias de estos peculiares detectives,
tan diferentes entre sí. En 1972 le tocaría el turno
al elegante “Peter Lord Ramsey”, permaneciendo en antena
hasta 1975, e interpretado por el actor Ian Carmichael.
En 1991 se estrenaría
“El inspector Morse”, encarnado por el adusto John Thaw.
Tenemos constancia que en dos de los capítulos el jerez se
hace presente. Por una parte, en la adaptación de su relato,
escrito en 1977, “The Silent World of Nicholas Quinn”;
y el titulado “Last Enemy”.
Para los de arriba, para los de abajo
En 1967 la BBC, con su
habitual estilo de buen hacer, pone en antena la adaptación
de la gran obra de John Galsworthy (1867-1933), “La Saga de
los Forsyte”. Galsworthy escribió esta saga familiar
entre 1906 y 1922, creando una galería de personajes reflejo
de una época de cambios.
La serie, que tuvo un gran éxito en España al ser
emitida por TVE, estaba dirigida por James Cellan Jones y David
Giles.
Las alusiones al jerez
en la novela de Galsworthy pasarían, por supuesto, al guión
televisivo.
El gran éxito de esta serie alentó la producción
de historias similares. De esta forma, la London Weekend se embarcó
en 1970 en el serial “Arriba y abajo” (“Upstairs,
Dowstairs”), basado en el guión original de Jean Marsh.
La cadena la vendió a más de cincuenta países,
entre ellos España, donde pudimos verla en 1981.
“Arriba y abajo”
es un drama costumbrista centrada en la adinerada familia Bellamy,
cuya acción transcurre en los inicios del siglo XX. Un periodo
de transición conflictivo donde las clases altas mantienen
unos privilegios caducos. Entre sus placeres diarios estaba el consumo
de jerez.
Los años ´80 traerán nuevas series y nuevos
argumentos, pero el interés que despierta las vicisitudes
de una poderosa familia, sus grandezas y sus miserias, seguía
despertando la atracción del espectador.
La ITV repitió
la fórmula en 1981, con la obra de Evelyn Waugh, “Regreso
a Brideshead” (“Brideshead Revisited”). La historia
de una aristocrática familia que transcurre entre los años
´20 y el final de la II Guerra Mundial. El pintor Charles
Ryder, al que da vida Jeremy Irons, contará las vivencias
que comparte con uno de sus miembros, el decadente Sebastian Flyte.
Su emisión en España tuvo lugar en 1983
Tanto en la obra mencionada
como en “Decadencia y caída” y “Un puñado
de polvo”, Waugh hace que sus personajes disfruten una copa
de jerez. Waugh viajó por Andalucía a finales de los
`20, dejando escrito sus experiencias en su libro “Labels”
(“Etiquetas”).
Las clases medias no
podían estar excluidas, y para ello la Thames, otra magnífica
empresa de TV, puso en antena la comedia “Los Roper”
(“George and Mildred”), un matrimonio que con sus desavenencias
hicieron reír a los ingleses en 1976, y a los españoles
en 1981.
George y Mildred, interpretados
por Brian Murphy y Yoothta Joyce, en su intento de imitar el estilo
de las clases altas se permitían, de vez en cuando, el lujo
de una copa de jerez, aunque incurrieran a veces en las imitaciones,
como en el capítulo “¿Dónde fue a parar
mi carricoche?”.
En 1980 la clase dirigente británica hizo acto de presencia
con la serie, en clave de comedia, de la BBC, “Si, Ministro”
(“Yes. Minister”).
En ella se nos contaba
las intrigas del gabinete de un ministerio de su majestad y de su
secretario permanente. El elenco de actores era de primera: Paul
Edington, como James Hacker, y Nigel Hawthorne, como Sir Humphrey
Appleby.
En el capítulo
“Party Games”, conocemos cual es el regalo, en tiempo
de Navidad, para un Assistant Private Secretary, nada menos que
una botella de jerez.
Cerrando este apartado
está la excéntrica pareja de “Jeeves&Woosters”,
basada en los personajes imaginados por el escritor P.G. Wodehouse
(1881-1975).
La serie la produjo,
en esta ocasión, la ITV, entre 1990 y 1993. Nos cuenta en
tono de comedia las especiales relaciones que mantienen el “señorito”
Bertie Wooster, interpretado por Hugh Laurie, y su mayordomo, Jeeves,
encarnado por el actor Stephen Fry.
Hay que mencionar que
estos personajes, aprovechando su popularidad en aquel momento,
fueron utilizados por la prestigiosa agencia de publicidad Young&Rubican
para una campaña de publicidad de la bodega Croft y su producto
estrella en el mercado inglés, “Croft Original”.
Con tal motivo contrataron
al actor Jeremy Irons para dar vida al estirado caballero Wooster.
Un jerez con una sonrisa
Más allá
del clásico humor inglés va el grupo cómico
“Monty Phyton”. Los irreverentes e inigualables miembros
de esta asociación, formada por Michael Palin, Graham Chapman,
Terry Jones, Terry Gilliam, Eric Idle y John Cleese, darían
vida a los múltiples sketches que la BBC produjo en 1969
con el nombre de “Monty Phyton´s Flying Circus”.
El jerez fue objeto de
su admiración y de sus sarcasmos en varios de estas historietas:
“Sherry-
drinking Vicar”, “Poetry Reading” y “Just
the Words”.
Marcado por el sello
de los Monty Phyton, del que formó parte, John Cleese, maestro
de la palabra y sus dobles sentidos, se independiza y crea, en 1975,
su propio programa con el nombre de “Hotel Fawlty”(
“Fawlty Tower”). Cuenta para ello con el apoyo de la
BBC, una de las mejores televisiones de mundo, aunque ahora no esté
pasando por uno de sus mejores momentos.
Basil Fawlty (John Cleese),
es el propietario de un pequeño hotel en la campiña
inglesa donde los problemas causados por su mujer, el camarero de
origen español y algunos de sus huéspedes son continuos,
creando situaciones divertidas.
En cuatro de estas historias,
“A touch of Class”, “The Wedding Party”,
“Gourmet Night” y “The Anniversary”, las
referencias al sherry están presentes en los diálogos.
A nuestro país
llegó once años después, a través de
las televisiones autonómicas.
Dando de nuevo el salto a América nos vamos a encontrar con
dos personajes televisivos, que a pesar de estar representados por
la simpática abuela Sophia Petrillo, que vive en Miami compartiendo
casa tres mujeres en edad madura, y el psiquiatra snob, Frasier,
establecido en Seattle con su hermano, van a compartir una misma
afición: tener siempre en su casa una botella de jerez.
Valga como ejemplo el
capítulo de “Las chicas de oro” (“The Golden
Girls”), titulado “Rivalidad entre amiga”(“Joust
between friends”); y el de “Frasier”, “Amor
entre ruinas” (“Love among ruins”).
La NBC es la responsable, en 1985, junto con su creadora Susan Harris
de “Las chicas de oro”, que aquí podríamos
ver un año después.
No ocurrió lo
mismo con “Frasier”, también de la NBC, que televisada
en EE.UU. en 1993, no llegaría a los hogares españoles
hasta 1999.
Para dejar buen sabor
de boca con un nuevo jerez, comentaremos esta presencia en una serie
de 1990, que por popular y vista, seguro que a muchos les traerá
a la memoria la mención que en dos capítulos de “El
príncipe de Bel-Air” (“Fresh Prince of Bel-Air”),
de la NBC, se hace al vino de esta zona de Andalucía.
En “Hi-Ho Silver”,
donde la estrella invitada es la atractiva y madura rubia, Zsa-Zsa
Gabor, su personaje, Sonya Lamor, invita a uno de los miembros de
la familia Banks a una copa de jerez. Vino que le ha sido traído
desde España por uno de sus muchos maridos.
En otro, observamos como
el anterior señor de Geoffrey, cuando este vivía Inglaterra,
es agasajado por la familia Banks con continuas copas de jerez.