El pasado año,
con motivo de la compra de Valdespino por José Estévez,
de Real Tesoro, tuve la suerte de localizar el que puede ser considerado
el anuncio cinematográfico más antiguo para promocionar
los distintos productos de una empresa bodeguera jerezana. Pudiéndose
fechar entre la segunda mitad de los `30 y la primera de los `40.
Este hecho me ha hecho
reflexionar sobre la situación de un aspecto del patrimonio
generado por las distintas bodegas del Marco de Jerez, en concreto
el de la publicidad audiovisual destinada al cine, primero, y a
la televisión después. Y una vez más volvemos
a lamentar la dejadez y el desinterés mostrado por las bodegas
en conservar un aspecto de su actividad comercial que ha servido
para dar a conocer sus productos a través de los anuncios
para la pequeña y gran pantalla, en nuestro país y
en el extranjero.
Poco sabemos de las agencias
con las que trabajaron las bodegas, como tampoco de las distintas
campañas confeccionadas por estas. Uno de los motivos puede
ser que las principales empresas de publicidad radicaban en Madrid
y Barcelona, y el control caía fuera de los responsables
y directivos jerezanos, más preocupados en obtener unos beneficios
rápidos.
A pesar de todo, dos
nombres destacan en este árido paisaje, considerando que
desarrollarán sus trabajos en Andalucía: Luis Pérez
Solero en González Byass, y Manolo Prieto en Osborne; este
último trabajaba en la agencia Azor. Los dos crearían
unos símbolos que han perdurado hasta nuestros días,
el primero vistiendo a la andaluza a la botella de Tío Pepe,
y el segundo diseñando la conocida silueta negra del toro.
Este último ha alcanzado la categoría de Monumento
del Patrimonio de Andalucía; y a su vez González Byass
ha iniciado el proceso para que su singular botella obtenga la misma
consideración.
Es a partir de los años treinta que tímidamente y
con elementos muy rudimentarios se inicia la difusión de
anuncios para incluirlo al principio y en los descansos de las sesiones
de cine; siendo el comentado de las bodegas Valdespino, un buen
ejemplo de ello por la sencillez creativa del mismo.
Pero no será hasta los cincuenta que esta actividad vaya
normalizándose en España con la creación, en
1950, de la primera productora de cine publicitario ubicada en Barcelona,
y que llevará por nombre Royal Films.
La aparición de
la televisión en 1956 y la emisión del primer anuncio
a finales de 1957, hará que el sector publicitario español
inicie los primeros pasos de una andadura que le llevará
a alcanzar un prestigio internacional, pasando en 1964 por su fase
de madurez, con motivo de la regularización de distintos
aspectos relacionados con el sector, como por la nueva legislación
aplicada por la administración.
En este camino, y con
una visión sorprendentemente adelantada, se van a unir las
principales empresas productoras de vino y brandies de Jerez, entre
las que hay que destacar: Domecq, González Byass, Bobadilla,
Garvey y Valdespino en el ámbito nacional, y Croft, Sandeman,
Harvey y Williams&Humbert con proyección internacional
en los países tradicionalmente consumidores de nuestros vinos,
como son Inglaterra, Alemania, Holanda y Estados Unidos.
En este ambiente se perfila
la empresa que va dominar el panorama español de la publicidad
audiovisual durante cinco lustros: Estudios Moro. En esta productora,
creada por los hermanos Moro, José Luis, llevará la
labor creativa, mientras que Santiago, será el responsable
de la gestión. En 1955, se unirán a Movierecord, creada
a su vez en 1952 por el belga Jo Linten. Ambos dominarán
la producción y distribución de la publicidad en las
principales salas de cine de España, para posteriormente
hacerlo en la TVE. Este monopolio, que durará hasta 1969,
incidirá en la forma en que el jerez se va a dar a conocer
en estos medios de masas.
La mayoría de
los creativos españoles de la animación se van a formar
a la sombra de los hermanos Moro: Francisco Macián (1929-1984),
Pablo Nuñez, Cruz Delgado, José Ramón Sánchez,
y otros muchos más.
En 1959 nacería
uno de los spots más conocido de una marca de vinos de Jerez,
el de “Sol de Andalucía”, encargado por González
Byass para su fino Tío Pepe. Los estudios Moro encomendaron
la producción del mismo a Francisco Macián, un original
creador de cine de animación. El resultado fue esa maravillosa
coreografía de las botellas del Tío Pepe bailando
al son de una alegre música.
Pasado los años, y con otra agencia, la bodega continuaría
con este lema, ampliando su sentido al añadir un elemento
más, el de “Sol de Andalucía embotellado”.
Los primeros planos reales de una botella helada, un catavino y
unos carnosos labios femeninos al contraluz del sol nos invita a
beber una copa de Tío Pepe. Posiblemente esta nueva promoción
la haría la bodega con la nueva agencia creada, en 1970,
por los hermanos Moro, Creativos Asociados, al separarse de Moviercord.
No hay que olvidar otra
de las campañas para el Tío Pepe que ha conseguido
una gran repercusión, esta ha sido la encargada, en 1997,
a la prestigiosa Saatchi&Saatchi. La misma llevaba como lema
“El arte de vivir”. Podemos ver como se juega con el
enorme parecido que unos dobles tienen con famosos personajes del
arte y el cine, recreando, en blanco y negro, diversos ambientes
donde se divierten los personajes. Una variante de la campaña
consistía en manipular una foto donde se veía a un
grupo de actores americanos de la época dorada de Hollywood,
poniendo en sus manos los catavinos llenos de Tío Pepe.
Otra bodega de primera
fila que estará a la vanguardia de este tipo de publicidad
sería Domecq. Teniendo en cuenta que las bodegas han invertido
mayores cantidades en la promoción de sus brandies, esto
no ha sido motivo para que no prestaran atención a las campañas
dedicadas a su cartera de vinos.
Domecq, en 1967, se pondría
en contacto con el realizador de cine José Luis Borau (Zaragoza,
1929), para que su recién creada agencia, El imán,
llevara la publicidad de la casa. Las distintas campañas
para el brandy Fundador fueron un gran éxito, como la “Sabor
redondo”, o “Es lo nuestro”, al que le ponía
rostro la joven actriz americana recién llegada a España,
Patty Shepard. Estos lemas darían continuidad al famoso slogan
de “está como nunca, Fundador”, que cantaba el
popular dibujo creado en los estudios Moro, de Don Pedrito.
Entre una y otra se lanzó
la de “La vuelta al mundo”, para otro producto señero
de la bodega, el fino La Ina. Para ello tomaba como idea diversas
escenas de la película “La vuelta al mundo en 80 días”,
que adaptaba, en 1956, la conocida novela de Julio Verne. Borau
realiza un anuncio que le valdría el Gran Premio del I Festival
Nacional de Cine Publicitario.
Clarín, otra de
las agencias española más emblemática del sector,
trabajaría para Domecq en varias ocasiones. En ella trabajo
Borau en sus inicios antes de independizarse con la productora El
imán.
Una de la más hermosa fue aquella de “La cosecha de
la tierra”, en 1982, dirigida por García Cuadrado.
Con lo que respecta a
Domecq, hay que destacar el anuncio que hizo Orson Welles, buen
amigo de la casa, para la promoción del Double Century. En
los inicios de los `70 rodó en Estados Unidos, en casa de
Peter Bogdanovich, y con la fotografía de Gary Graver, su
colaborador en los últimos veinticinco años, un curioso
spot donde su imagen duplicada por un truco cinematográfico
elogiaba el oloroso y el cream de esta marca.
Este anuncio permaneció
inédito en los fondos cinematográficos de la casa
Domecq hasta su localización por el que esto suscribe en
1993.
Sobre Rumasa ha corrido
un tupido velo de olvido que ha afectado también a sus campañas
publicitarias. De ella nos ha llegado las que se hicieron para su
fino San Patricio. En los años `60 Garvey se apoyó
en una destacada agencia como fue Gisbert, que utilizó la
recurrida animación con el estilo Moro, pasando en la década
siguiente por un estilo de fotografía refinada y elegante,
hasta llegar a la actualidad con los presentados por la propia Teresa
Rivero, mujer del creador del holding.
Si al principio del artículo comentábamos las dificultades
encontradas para obtener los datos con los que hacer la historia
de la publicidad de las distintas bodegas en el cine y televisión
en España, las dificultades se multiplican cuando nos trasladamos
al extranjero.
Por tal razón
sólo podemos hablar de los promocionales realizados en Inglaterra
en los años `90 por las sucursales en ese país de
las bodegas Croft y Harvey. Bodegas que gozan de un gran prestigio
entre los consumidores anglosajones.
Croft, para su vino Pale
Cream, contrató a Young&Rubicam en el lanzamiento de
su Crof Original. La agencia basó su idea utilizando la fama
de la serie que la cadena de televisión ITV emitía,
y que estaba basada en los personajes creados por P.G. Wodehouse,
“Jeeves & Wooster”.
Para ello contrataron
al actor Jeremy Irons, que daba vida al petulante señorito
Wooster.
Para finalizar, la bodega Harvey, cuyo Harvey Bristol Cream goza
de gran predilección en Inglaterra, lanzó una serie
de anuncios para su nueva botella de color añil; en los cuales
se usaba una extravagante puesta en escena a la que acompañaba
una extraña música que la hacia destacar por su impacto
visual y sonoro.
Para otro momento hemos
dejado lo relacionado con la publicidad para cine y televisión
de los brandies de Jerez. El brandy de Jerez tendría una
mayor repercusión en este tipo de publicidad, ya que la ganancia
que proporcionaba el brandy era mucho mayor. Para este producto
trabajaron grandes profesionales como Pomés (Barcelona, 1931),
con su agencia Tiempo, para Terry, o Lorente para Osborne, o Borau
para Domecq.